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Slow living: cómo vivir más despacio sin renunciar a nada

No sé exactamente cuándo decidí que quería vivir más despacio. No fue un momento concreto. Fue más bien una acumulación de días en los que llegaba a la noche sin saber muy bien qué había pasado. Días llenos de cosas pero vacíos de presencia.

El slow living no es una tendencia de Instagram con velas y cuadernos bonitos. O no solo eso. Es una forma de relacionarte con tu propia vida que cambia algo muy concreto: dejas de ir por delante de ti misma y empiezas a ir contigo.

Te cuento cómo lo vivo yo. Sin pretensiones. Sin que mi vida sea perfecta. Con todo lo que implica elegir este ritmo cuando el mundo va en dirección contraria.

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Qué es el slow living (y qué no es)

Slow living no es hacer menos cosas. No es vivir en el campo sin móvil ni responsabilidades. No es un lujo reservado para personas con mucho tiempo libre.

Es una forma de atención.Puedes vivir despacio en una ciudad, con trabajo, con hijos, con agenda llena. La diferencia no está en cuántas cosas haces sino en cómo estás mientras las haces.

¿Estás presente en lo que tienes delante o ya estás pensando en lo siguiente?Esa es la pregunta real del slow living.

Cómo llegué yo a este ritmo

Hubo un momento en que me di cuenta de que estaba siempre en modo «cuando termine esto, entonces…». Cuando termine este proyecto, descanso. Cuando pase este mes, respiro. Cuando lleguen las vacaciones, vivo. Y las vacaciones llegaban y seguía igual.

Empecé a cambiar cosas pequeñas. Muy pequeñas. Desayunar sin móvil. Leer con un café por las mañanas. Salir a caminar sin móvil. Encender el incienso por la mañana no porque tuviera que hacer un ritual sino porque me gustaba el olor y quería ese minuto de pausa antes de empezar el día. Tomarme tranquilamente mis suplementos. Hacer mi práctica de yoga cunado quisiera sin ponerme horario fijo.

Nada dramático. Nada que requiriera cambiar mi vida entera. Pero esas pequeñas cosas fueron cambiando la textura de mis días. Y con el tiempo, la textura de mi vida.

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Los 5 pilares de mi vida slow

1. La mañana como territorio protegido

Las primeras horas del día son mías. Sin notificaciones, sin redes sociales, sin empezar respondiendo a lo que otros necesitan. Incienso, Lectura, café, paseo. En ese orden o en cualquier otro, pero siempre antes de que el mundo entre.

Si te interesa crear una rutina de mañana que funcione de verdad, en este artículo hablo de [cómo calmar la mente] — es por donde yo empecé.

2. Hacer una cosa a la vez

La multitarea es una mentira que nos vendieron muy bien. Cuando hago dos cosas a la vez, no hago ninguna de verdad. Ahora cuando como, como. Cuando escribo, escribo. Cuando estoy con alguien, estoy con esa persona.

Parece obvio. No lo es en la práctica.

3. El cuerpo como brújula

Aprendí a escuchar las señales físicas antes de que se conviertan en gritos. El cansancio antes del agotamiento. La tensión antes de la crisis. El cuerpo siempre avisa — el slow living te da el espacio para escucharlo.

El [masaje facial de Gua Sha] que practico cada dos/tres días es para mí mucho más que una rutina de belleza. Es el momento en que me pregunto cómo estoy. Las manos sobre la cara, despacio, es un acto de presencia real. Si no lo conoces, puedes leer más aquí.

4. La creatividad como práctica de presencia

Crear con las manos — encuadernar una libreta, hacer inciensos, escribir en el cuaderno — me ancla al momento presente mejor que cualquier meditación formal. Cuando las manos están ocupadas, la mente descansa.

Si quieres vivir esto en persona, en mis [talleres] creamos ese espacio juntas. Es una de las formas más directas que conozco de entrar en modo slow.

5. Viajar despacio

Slow living y viajes conscientes van de la mano. Un viaje no tiene que ser una lista de lugares tachados. Puede ser quedarse más días en un solo sitio, comer donde come la gente local, no tener el día planificado al minuto.

En marzo estuve en Tamraght, Marruecos, con un grupo pequeño. Seis noches viviendo exactamente así — despacio, con presencia, con el Atlántico de fondo. Si quieres saber cómo fue, puedes leerlo aquí Sal y Calma , cómo será la próxima edición,

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Lo que el slow living no te soluciona

Seré honesta: vivir más despacio no elimina los problemas. No te hace inmune al estrés ni a los días difíciles.

Lo que cambia es cómo los atraviesas.

Cuando tienes el hábito de la presencia, cuando ya sabes volver a ti misma, los momentos difíciles siguen siendo difíciles pero no te arrastran de la misma manera. Tienes un ancla.

Esa ancla es lo que construyes poco a poco con cada pequeña elección consciente

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Por dónde empezar esta semana

No hace falta cambiar nada grande. Elige una sola cosa:

  • Desayuna mañana sin pantallas
  • Sal a caminar diez minutos sin auriculares
  • Pon el móvil boca abajo durante la comida
  • Enciende una vela por la mañana antes de empezar a trabajar
  • Escribe tres líneas en un cuaderno antes de dormir

Una cosa. Esta semana. Y la semana que viene, si quieres, añades otra.

El slow living no se construye de golpe. Se construye exactamente así — despacio.

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Slow living y trabajo — sí, son compatibles

Una de las preguntas que más me hacen: ¿cómo puedo vivir despacio si tengo mil cosas que hacer?

La respuesta es que el slow living no riñe con ser productiva. Al contrario. Cuando estás más presente, trabajas mejor. Tomas mejores decisiones. Tienes más energía porque no la gastas en el ruido constante.

Yo trabajo sola, organizo [escapadas y talleres], escribo, creo contenido. No tengo una vida sin responsabilidades. Pero he aprendido a trabajar desde la calma en lugar de desde la urgencia. Y eso lo cambia todo.

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Los chakras y el slow living — la conexión que no esperaba

Cuando empecé a trabajar con los chakras, entendí algo que el slow living solo me había dado a medias: que la calma no es ausencia de movimiento. Es equilibrio de energía.

Hay chakras que cuando están bloqueados nos hacen vivir en modo acelerado — el plexo solar hiperactivado, el chakra raíz desconectado de la tierra. Trabajar con ellos fue para mí una capa más de este mismo camino.

Si tienes curiosidad, aquí tienes el artículo completo sobre [chakras para principiantes] — es uno de los más leídos del blog.

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